Formación y certificaciones

Curso de manipulador de alimentos: higiene alimentaria y sistema de autocontrol

Manipulador de alimentos revisando alimentos frescos y un control de higiene en una cocina profesional.
María Teresa

Todas las personas que trabajan con los alimentos deben ser conscientes de la importancia y la responsabilidad que tiene su trabajo ante los consumidores. En el caso del manipulador de alimentos conocer los peligros que entraña su actividad y las medidas higiénicas que se deben aplicar es fundamental para garantizar la buena salud de los consumidores y la correcta conservación de los productos.

El objetivo del curso de manipulador de alimentos es cumplir con la legislación vigente, que establece que toda persona que trabaje en cualquier sector de la industria alimentaria debe disponer del certificado que acredite la formación adecuada conforme a la normativa específica.

De este modo, se garantiza que todos los profesionales cuentan con una capacitación adecuada en higiene de los alimentos según su actividad laboral y que aplican correctamente los conocimientos adquiridos en su puesto de trabajo.

Introducción a la formación del manipulador de alimentos

Para que el objetivo del curso se pueda cumplir, es necesario que las personas que trabajan en contacto con alimentos conozcan una serie de conceptos básicos que les permitan desarrollar su actividad con seguridad y responsabilidad.

En este sentido, existen tres aspectos fundamentales que deben comprenderse desde el inicio de la formación:

  1. Qué es la higiene alimentaria.

  2. Cómo se garantiza la seguridad y salubridad de los alimentos.

  3. Qué es una Guía de Prácticas Correctas de Higiene.

El conocimiento de estos conceptos constituye la base para aplicar correctamente las medidas preventivas necesarias en el entorno laboral y cumplir con las exigencias establecidas por la normativa sanitaria.

Higiene alimentaria

La finalidad de la formación en higiene alimentaria es adoptar las precauciones necesarias para evitar la multiplicación microbiana y la contaminación física y química de los alimentos.

¿Por qué es necesaria la higiene alimentaria?

La higiene alimentaria es necesaria:

  • Para evitar el riesgo de toxiinfecciones alimentarias.

  • Por el cumplimiento de la legislación vigente.

  • Para reducir la flora responsable del deterioro de los productos.

  • Para favorecer el incremento de la vida comercial del producto.

Se estima que un 26% de las toxiinfecciones alimentarias se deben a una mala manipulación de los alimentos, lo que pone de manifiesto la importancia de una formación adecuada para cada manipulador de alimentos.

Motivos por los que los alimentos pueden provocar daños a la salud

Existen diferentes causas por las que los alimentos pueden resultar perjudiciales (excluyendo excesos, déficits o alergias):

  • Por sustancias tóxicas contenidas de forma natural en los alimentos, como las setas venenosas o la histamina en determinados pescados.

  • Por contaminación con sustancias durante su desarrollo o recepción (pesticidas, hormonas, etc.).

  • Por la existencia de microorganismos en los alimentos, como puede ocurrir en verduras regadas con aguas contaminadas.

  • Por contaminación de alimentos sanos en origen provocada por agentes externos durante las etapas previas al consumo, ya sea por una manipulación incorrecta o por una aplicación inadecuada del Sistema de Autocontrol de la empresa.

Personas que deben obtener el certificado de manipulador

Se considera manipulador de alimentos a aquellas personas que, por su actividad laboral, estén en contacto directo con los alimentos durante su preparación, fabricación, transformación, elaboración, envasado, almacenamiento, transporte, distribución, venta, suministro o servicio.

Importancia de una adecuada manipulación

Una correcta manipulación implica estar especialmente preparado y atento en los siguientes aspectos:

  • En el manejo de los alimentos.

  • En la higiene personal.

  • En la organización del trabajo.

  • En la conciencia de responsabilidad inherente al puesto.

Cómo se garantiza la seguridad y salubridad de los alimentos

Garantizar la seguridad y salubridad de los alimentos es uno de los puntos fundamentales que debe conocer y tener en cuenta cualquier profesional del sector alimentario.

Para ello, es imprescindible:

  • Conocer cuáles son los peligros que pueden presentarse en el consumo de alimentos y sus causas.

  • Comprender qué repercusiones pueden tener estos peligros en la salud pública.

  • Aplicar las medidas preventivas necesarias para evitarlos.

  • Implantar un Sistema de Autocontrol en la empresa alimentaria, tal como exige la normativa europea.

Una vez identificados los posibles peligros asociados a la actividad laboral, cada empresa debe establecer y aplicar un Sistema de Autocontrol que permita garantizar una correcta higiene en el manejo de los alimentos y reducir al máximo los riesgos.

Los peligros, sus causas, las repercusiones en la salud y las medidas preventivas específicas deberán desarrollarse en capítulos posteriores, junto con la explicación detallada de qué es un Sistema de Autocontrol, cómo se elabora y cómo se lleva a cabo en la práctica.

Conclusión

La formación en higiene alimentaria y la correcta aplicación del Sistema de Autocontrol constituyen herramientas esenciales para proteger la salud de los consumidores y asegurar el cumplimiento de la normativa sanitaria. La responsabilidad individual y el conocimiento técnico son la base para garantizar alimentos seguros en todas las etapas de la cadena alimentaria.